miércoles, 17 de junio de 2009

Cucharita.

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua.

Julio Cortázar.
(Rayuela, Capítulo 7)

Y un dia animarme, y día leertelo casi en susurros. Al oído o no. No quiero planear tanto.
Y ahi vas a ver.

"Ailin hizo el test nivel de ternura y el resultado es nv 3: amorcito eres muy amigable y tierna con los que te rodean eres de expresar cariño sin exagerar no das besos ni abrazos das abrazitos y besitos xD"

Hasta que te agarre y se me acaben los disminutivos.


domingo, 14 de junio de 2009

Nota mental: no más música de noche.

Hay una parte de mí que quiere vomitar, vomitarte. Vomitarte un par de cosas que tengo anudadas adentro.
Y no puedo, no es incapacidad, vergüenza o algo que justifique visitas al psicólogo. Es locura. Por cebarme, por ir más rápido que el mismo almanaque, por vivir un año en un día. Por suponer que tu vida empezaba ese día que me miraste y que no había nada antes, pero el problema no es ese, el problema es que me pongo mal igual. Aunque haya decidido terminar con esto.
Me gusta que las cosas buenas se repitan. Eso en la vida real no pasa seguido. O si, pero ya dije, me cebo y voy muy rápido.
Y así reacciono cuando me doy contra la pared, mal. Te trato mal. Y te trato peor cuando me doy cuenta que no te das cuenta.

Y ahora vomito, vomito por los ojos, mil y un cosas que tengo que guardadas, todo por dos acordes, dos acordes que vibran en el aire. La vibración hace temblar todo y lo que no esta firme se cae.
Y no estoy firme, tiemblo. Y por esos dos acordes me desmorono, me desmorono por los ojos.
Todo por dos acordes. En mis ojos, por tus ojos. Por poder volver a mirarte, me derrito y estás mirando para otro lado.
La historia se repite, aunque parecía diferente al principio, se repite. Ojalá abrieras la puerta. Ojalá no fuera tan raro todo esto. Ojalá no fuera lo de siempre, con distinto nombre, pero lo mismo, distintos acordes pero siempre hay una noche con música que te hace acordar de cómo es todo. Y el vomito ocular y el nudo en el estómago. Y las ganas de dormir 35 años la siesta.

“Mañana va a ser un gran día te lo digo yo”

Empieza a costarme tanto creerte.



Él:- Decime
Yo:- Disculpá pero ¿podrías dejar de cogerme con la mirada por lo menos en lo que queda de clase?

Se queda callado. Vuelve a su lugar.

Y no te saca los ojos de encima, durante lo que queda de clase.

Cuando salís, no hay parte alguna de tu alma a la que no haya hecho acelerar.




Un día me voy a animar y te voy a escribir la historia completa.

viernes, 12 de junio de 2009

che! si, vos!

Levantar la mano. Que él venga:

Él:- Decime
Yo:- Disculpa pero ¿podrías dejar de cogerme con la mirada por lo menos en lo que queda de clase?

Una de esas cosas que nunca te dije.
La pucha.

martes, 9 de junio de 2009

Algo dando vueltas hay.

Estaba en un dilema.

Si, a veces caminando por Santa Fe aparecen esos dilemas. Bah, siempre que camino aparecen dilemas (¿Seven o Sprite?, ¿Galletitas o alfajor?, ¿Me doy manija al pedo o simplemente él es un imbécil? ¿El interior celular era positivo o negativo? ¿Salían tres sodios o entraban tres potasios?) y esta vez no era diferente, o si bah. Mientras pateaba cuadras para reencontrarme con alguien me reía. Me reía porque si, porque la situación era graciosa, porque era la última persona que se suponía iba abrir la puerta… ¿y adivina que?…si! la abrió él xD

Y si a veces pasa. A mí no me pasa nunca pero bueno, a otra gente le pasa.


La otra cosa que tenía que hacer era decirte que leí tu entrada. Y si no deje nada dicho fue porque me quise hacer la Grossa y no me salio.

Primero, que huevos gil para dejarlo, pasa a veces que uno evita dejarlo para evitar plantearse que va a hacer ahora. Y vos lo sabes y pues, aplaudo su decisión.

Felicidades (:

Me alegra conocerte en esta nueva etapa de tu vida (?)

Bah, para hacer bulto en la parte escrita en verdecito...Un gusto conocerlo y ¡Vamos por el record del chancho! (?)

Si, soy capaz de volver molesto un chiste :D


Y bueno, era eso. A veces soy breve.


"Pasa que los cronopios no quieren tener hijos, porque lo primero que hace un cronopio recién nacido es insultar groseramente a su padre, en quien oscuramente ve la acumulación de desdichas que un día serán las suyas.
Dadas estas razones, los cronopios acuden a los famas para que fecunden a sus mujeres, cosa que los famas están siempre dispuestos a hacer por tratarse de seres libidinosos. Creen además que en esta forma irán minando la superioridad moral de los cronopios, pero se equivocan torpemente pues los cronopios educan a sus hijos a su manera, y en pocas semanas les quitan toda semejanza con los famas."

Julio Cortázar; Historias de cronopios y de famas, 1994

Algo retorcido.

miércoles, 3 de junio de 2009

La procesión va por dentro.

"Me llevo el charro, me llevo la guitarra
Me llevo la botella pero no me la llevo a ella..."
(La música suena en el aire, casi susurrada)

El dolor, a veces, cede con el paso del tiempo, las heridas cierran y uno puede enfriarse y relajarse y eso, pensar mejor. Ese no parecía ser el caso, cada día se aseguraba más y más que estaba enojada, con él y con ella también. Más con ella, porque por alguna razón ya no podía sentirse victima, solo victimario. Se vuelve difícil a veces hablar de la procesión que a uno le cruza la cabeza y la entraña. Implica ponerse frente a frente con eso que uno viene negando o evadiendo o que no ve. El simple hecho de que probablemente la situación no es la que uno creía. El tiempo pasó, las personas no eran las adecuadas, la escenografía no combinaba o las zapatillas verdes con el chupín violeta quedaban como el carajo, cada uno explíqueselo a si mismo como quiera.

Y a ella ahora le duele, le duele que le cueste, le duele ser tan racional. Le duele toda la emoción posible. Duele la mente retorcida y la emoción pensada; no poder decir en palabras como es el último adiós a ese muerto.
Yo sé, y ella lo sabe también, que en algún momento va a poder reírse, con ella, de ella, y de otros. Sabe, y yo se lo repito, que al principio cuesta. Cuesta tanto como aprender a soportar el dolor de rodilla por un raspón cuando sos chico. En esa época no llorar por una frutillita en la rodilla era casi ser grande, ahora volver a reírse es casi como ser grande también, pero más interno más profundo más abstracto, más demente incluso.
Y así uno va pasando el tiempo y de una manera u otro logra reensamblar esa especie de rompecabezas que es todo.
Así que será cuestión de agarrar la botella por el cuello y colgarse la guitarra e irse de mochilero por algún laberinto interno. Y doblar en cada recodo prestando atención para levantar del piso una pieza del desastre y empezar a rearmar, despacio, pero sin dejar de mirar alrededor. O te van a llevar puesto.

Cuando levantó la cabeza de los brazos y miró alrededor se percató de que se había dormido en la mesa, vio el libro adelante.
-La pucha- pispeó de cote la PC. No le molesto ver que no había cartel naranja titilando- y bue, será que se acabó.
Se preparó un café. Tenía que despertarse o eso no iba a arrancar.
-¿Quién habrá sido el demente al que se le ocurrió sentar como ley nacional que el café te despierta?-masculló- la pucha che.


Desperezada, se acercó a la PC, eliminó al salame y subió el volumen, la música llenó el aire.

Un ritmo de charango la inundó:

(…) “Me llevo el charro, me llevo la guitarra
Me llevo la botella pero no me la llevo a ella”(…)

Pasó la canción antes de que empezara. Kevin y su vozarrón hablaron de nuevo:

(…)”Las cosas no andaban bien, nada me salía,
mi vida era un túnel sin salida, pero...

Desde que te perdí se están enamorando todas de mí
y hasta algunas me quieren convencer
que con ellas podría ser feliz.”(…)

La ironía alegra la vida. Por lo menos la mía.

Estoy buscando llegar al último capítulo de esto.