jueves, 2 de junio de 2011
*babea*
Lindo, no puedo negarlo. Sos un lindo.
Lo único que me falta es que nos volvamos reales y babeemos juntos.
Lindo.
martes, 31 de mayo de 2011
Subterránea histeria de perfil dospuntocero
La magia del subte un domingo a la noche aumenta cuando en pleno viaje tenés una revelación.
No es este el caso, pero podríamos suponer que lo fue. No cambiaría en nada la historia.
Venía en el subte entre emocionada y enojada, cansada, resignada de no ser como en realidad quería ser. Feliz como chapuzón en pleno enero.
De repente quizás en un segundo te pensé. Debe haber sido un fugaz segundo porque no tengo registro se que haya sucedido. De todos modos supongamos que si. Eso tampoco cambia demasiado la cosa.
Entonces llegué a casa, algunos asuntos que me requerían fueron resueltos o en eso estaba cuando te vi…medio perdido en mi cabeza, no muy definido. No tenía ganas de hacerte saber que quizás en un segundo del viaje subterráneo te había pensado. No quería decirte que, ojalá, tu aparición más que un segundo hubiese sido eterna y continua en ese viaje de pensamientos revueltos.
Me acerco y me alejo con una inconstancia salvaje. Me dolés y dejás de hacerlo con una velocidad satánica. Derramé lágrimas de frustración porque no soy suficiente para vos. Llegué a pensar que querías que estuviese cerca.Me echás y yo intento quedarme hasta que me duele el pecho, y, la presión en la boca del estómago y el ardor en la garganta me anulan el pensamiento.
Acabás de echarme de nuevo… ¿Y si un día en este revoltijo 2.0 me voy en serio?...¿Vas a notar que mis palabras no están?
Me descoloca pensar que no.
El jueguito de la histeria, me está matando.
No lo se jugar.
miércoles, 4 de mayo de 2011
Pichón
Estuve pensando un momento como quería que fuera el desarrollo de lo que sigue. Emocional o racional. Diluido o concreto. No pude descifrar mi deseo del todo así que decidí intentar que fluya lo más posible para que sea liviano y útil para quien les habla (o escribe).
Podría tranquilamente hacer una lista de cosas que me gustan de vos y de cosas que no. Intentar, durante su confección, tener la mente y la sangre fría, buscar la manera de que la sinceridad sea tal que te lastimara por la crudeza y el filo de mis palabras.
Sino lo hago es porque apenas si logro mirarte. Apenas si puedo escucharte o, simplemente, compartir el metro cuadrado con vos sin sentir que soy la más boluda de todo el globo terráqueo.
Me dejás sin poder decir una frase entera, en frente tuyo por más que quiera las palabras no me salen. Esbozo onomatopeyas que más bien son gruñidos o sonidos guturales que digo sin mirarte.
Me congelo cuando me mirás, sin llegar a determinar que tanto tiene que ver tu mirada en sí -esos ojos marrones- o si se trata simplemente de tu manera de llevar a cabo el casi involuntario acto de mirar o ver. Busco, como quien busca fósiles en algún páramo alejado de la civilización, alguna prueba de que tu mirada es así para mí.
No puedo evitar buscarte con la mirada para constatar que no me estás mirando. No puedo evitar pensar que tu gesto cuando me mirás es para el que está al lado mío. No puedo evitar, sentirme terriblemente idiota cuando me mirás.
El simple hecho de estar en el mismo ambiente, de estar parados uno al lado del otro me provoca escozor. No puedo evitar justificar mi silencio, obligado ante la clara y realista posibilidad de que el corazón me salga saltando a través de la garganta si trato de articular palabra, con argumentos vagos a los que ni siquiera puedo darles una coherencia interna.
Si pudiera, te dejaría, si fuera fuerte, poderosa, si me pudiera dominar en la ansiedad, me iría. No porque seas malo. No porque sea mala.
Simplemente porque, si no flaqueara como lo hago cuando te veo, antes de irme me acercaría –casi hasta que me puedas sentir el aliento- y te haría saber que, como es muy claro y absolutamente cierto, soy la mujer de tu vida.
martes, 5 de abril de 2011
In-pass numero desconocido.
Detesto tener el texto en la cabeza…y que ella este en cortocircuito con mis dedos.
Odio eso.
domingo, 16 de enero de 2011
Me estás atrapando.
No puedo creer que me haya pasado esto. No tendría que estar sucediendo, es una estupidez. Un callejón sin salida. Una calle mil veces recorrida, las mismas fachadas, el mismo asfalto.
Debería dejarte, irme lejos no volver pero es inútil negarlo tu me estás atrapando otra vez.
Deberíamos ser amigos, no tendría que haberme confundido. No hay manera de que me mires de otra manera. Por como sos, por como soy, por como se cruzan accidentalmente nuestros caminos. Demasiado accidental, demasiado azaroso es todo como para creer que hay algo premeditado.
Me extraño en la tranquilidad pasada. En la sensación de placer del camino desconocido pero esperado. La magía se acabó, las cosas pasaron, los tiempos nos separaron y ahora vuelvo al pasadizo de siempre en busca de una luz que no existe.
No hay luz al fondo pero la sigo, no hay valla que me impida salir pero no salgo.
Cambian los nombres, las caras, las sensaciones, los lugares, pero créeme que sigue siendo el mismo guíón, el mismo amor y la misma lluvia.
sábado, 16 de octubre de 2010
Amor libre.
Émile Armand; La vida sensual, la camaradería amorosa
viernes, 8 de octubre de 2010
!
Entre tanta desilusión uno termina por forjar el espíritu crítico.