martes, 21 de agosto de 2012

Frío.

No sirvo para los unicornios y sapos de colores.
No se cuidar un corral.


Un día el corral va a amanecer vacío y el cielo un poco más nublado.

Que bueno que me gusta la llovizna que no moja pero si molesta, que no tiendo a encariñarme con los colores que chisporrotean.

Cerró el cuaderno y suspiró. Un gato se le acurrucó a los pies.
Una radio, un segundo, una imagen.
Un instante, un silencio.
Ninguna certeza sobre nada.

Afuera garúa.

Sin palabras

"...señorita informal, desbolada y despreocupada!"

No tengo nada que decir al respecto.

lunes, 13 de agosto de 2012

Cruda realidad


Me desperté con la certeza de que los arcoiris no existen.

Y así ametrallé todo la dulzura del post anterior.

(¡Mentira! Si existen, ilusos)
♥

domingo, 12 de agosto de 2012

Detalles.

Soy de esas personas que cuando caminan se suben a los canteros para hacer equilibrio.
También estiro los brazos para mantener el equilibrio.

Si, hay momentos en lo que tengo 4 años.

¡ Feliz día del niño !

lunes, 9 de julio de 2012

Writer's block


Las palabras me evaden.
Corren. Huyen de mí.
Sentada frente al ordenador,
Impotente, miro la pantalla como si alguien compasivo
habitara dentro y pudiese ayudarme.
Por días he navegado ríos de imágenes e ideas sugerentes
Pienso: Ya la tengo. Ahora sí podré escribir la obra que he esperado de mí.
Pero los dedos vacilan ante las teclas
y la melodía no surge. Agonizo embrocada sobre la tarde.
Hundo mi cabeza en libros sin poder leerlos.
Como bandadas de palomas asustadas se alzan las palabras cuando de acerco.
Sólo sus alas oigo. Sólo percibo la belleza que las habita.
Una que otra regresa. Se posa a mis pies. Come alpiste de mi mano.
Las demás me miran amenazantes desde los aleros
o se convierten en hormigas.
Hormigas negras sobre el escritorio,
Corriendo,
Huyendo de mí.
 
                                        Gioconda Belli

De golpe, realidad

De repente entre tanto alcohol y tanto baile de certezas entendí que nada de todo esto es real y entre melodías que huyen me resigno a que esta fantasía había colmado esta vida.