Lm me pide que vaya con él. Le digo que no puedo, porque tengo que cuidar a los otros nenes, pero que sea valiente y que a la vuelta quiero saber todo del viaje en nave espacial.
Mientras tanto, el mundo adulto que no sabe de emociones y viajes al espacio se desenvuelve con la crueldad de todos los días y me seca el alma- un poquito más- por vez número mil.
Cuando Lm vuelve, tu mundo es un poco más adulto. Te diste cuenta de que los hijos de puta no entienden de hambre ni de ayunos. Lm se come un alfajor. Eso le mejora el día.
Sigue un poco enojado porque no fuiste, pero el alfajor y las gomitas de premio, más un poco de cosquillas van resolviendo el asunto.
En el mundo adulto, las cosas no van tan bien. Tus ganar de llegar a las manos con los administrativos de la OS llegan a tope.
Son esos días los que te sacan las ganas de volver. Te hacen perder un poco la fe en la humanidad. Todo fluye en torno de papeles que va y que vienen. El pedido, el contra pedido, la respuesta y la apelación. Papeles que no le resuelven la vida a nadie.
La mamá de enfrente te pide por favor que completes con letra clara y solo lo que ellos te piden, que no cambies de birome y que no tengas los cordones desatados cuando escribas porque sino cuando vayan a entregarlo los van a hacer volver para que les salves que estabas con los cordones desatados.
Y yo te juro, por lo que más quieras, que tenía los cordones atados. Y la birome era negra. Y eran las sietecuarentaytres. Justo como te lo escribí.
Entendí, entre tanto papel, que a ellos les importa poco y nada y que no voy a regalarle mi salud mental en una bandeja a esos papeludos de quinta.
Prefiero quedarme en el pasillo viendo como después de dos meses Lm patea un globo o se pierde mirando por la ventana.
***
Toda la vida padecí de extrema sensibilidad a las cosquillas.
En eso estoy todavía. Cada tanto me agarras distraída y me haces temblar el mundo.
El resto del tiempo no te pienso y me dejo sorprender.
Y me sorprendí escribiendole esto a alguien más:
"De repente, las cosquillas.
Prefiero quedarme en el pasillo viendo como después de dos meses Lm patea un globo o se pierde mirando por la ventana.
***
Toda la vida padecí de extrema sensibilidad a las cosquillas.
Al mínimo intento empiezo a retorcerme como si no hubiera un mañana. En agonía continua, pierdo la noción de como respirar, mientras me ahogo en una carcajada desesperada.
Grito, mucho. No puedo no reírme salvajemente al mismo tiempo que exijo piedad.
¿Te acordás que te dije que estaba tratando de no pensarte?En eso estoy todavía. Cada tanto me agarras distraída y me haces temblar el mundo.
El resto del tiempo no te pienso y me dejo sorprender.
Y me sorprendí escribiendole esto a alguien más:"De repente, las cosquillas.
En la boca del estómago, alrededor del ombligo. Atrás de las orejas.
No me acuerdo cuanto hace que no sentía esas cosquillas.
No me acuerdo cuanto hace que no sentía esas cosquillas.
Me pasa que me invaden cuando hablamos y tengo que hacer muchísimo esfuerzo para que no se note. Para que el resto no se dé cuenta.
No puedo no pensar que sos lo lindo y bueno que quiero que me pase.
Una especie de permiso de felicidad entre tanta vorágine de cada día. Una especie de rincón de dulzura entre tanta burocracia gélida y organizada.
Y los días siguen siendo esto. El intercalar impiadoso de los administrativos de siempre, la sonrisa de los nenes, las idas y venidas. Y nuestros propios amores y dolores que no entienden de horarios de trabajo, ni de prioridades.
Y mientras alguien hace fiebre, alguien se va de alta, alguien se interna, alguien se pelea, alguien se enamora, alguien te llena de papeles y te pide por favor que para el estudio el paciente vaya en un caballo volador violeta. No azul, no lila, no celeste. Violeta. No rojo.
Para rojas están mis mejillas cada tanto, cuando te veo."
Y mientras alguien hace fiebre, alguien se va de alta, alguien se interna, alguien se pelea, alguien se enamora, alguien te llena de papeles y te pide por favor que para el estudio el paciente vaya en un caballo volador violeta. No azul, no lila, no celeste. Violeta. No rojo.
Para rojas están mis mejillas cada tanto, cuando te veo."



