No podría haber
sido mejor. Inesperado.
Salgo de la habitación,
te veo en el pasillo. Estás a apenas a 10 pasos. Me ves. Durante un segundo atino
a saludarte.
Por un
segundo me acerco.
Creo que di
un paso o dos.
Veo que hay
más gente al lado tuyo.
No los vi en
un primer momento.
Arrugo.
Vuelvo sobre mis pasos, miro para atrás. Vos seguís tu camino. Camino detrás de
tustedes. Sin decir nada.
Al rato te
veo
-Hace un
rato me viste y te escondiste.
-No quería molestar.
Saludo al
resto de la gente que estaba con vos. Te saludo, última. Te levantás. Me abrazás.
Tomo agua. Antes de irme te doy un beso en la
mejilla.
-Chau-te
digo-Te quiero.
Me estoy
yendo. Saludo a gente que acaba de entrar. Te escucho decirme:
-Yo también te
quiero.
Cuando salí al
pasillo tenía una sonrisa que, nada de lo difícil que pasó después, logró borrarme.
