sábado, 6 de agosto de 2016

A II

No podría haber sido mejor. Inesperado.

Salgo de la habitación, te veo en el pasillo. Estás a apenas a 10 pasos. Me ves. Durante un segundo atino a saludarte.
Por un segundo me acerco.
Creo que di un paso o dos.
Veo que hay más gente al lado tuyo.
No los vi en un primer momento.
Arrugo. Vuelvo sobre mis pasos, miro para atrás. Vos seguís tu camino. Camino detrás de tustedes. Sin decir nada.

Al rato te veo
-Hace un rato me viste y te escondiste.
-No quería molestar.

Saludo al resto de la gente que estaba con vos. Te saludo, última. Te levantás. Me abrazás.
Tomo agua. Antes de irme te doy un beso en la mejilla.

-Chau-te digo-Te quiero.
Me estoy yendo. Saludo a gente que acaba de entrar. Te escucho decirme:
-Yo también te quiero.

Cuando salí al pasillo tenía una sonrisa que, nada de lo difícil que pasó después, logró borrarme.

Aunque, si pudiera elegir, hubiera elegido quedarme en ese abrazo por siempre.