Theo esperaba el ascensor en el hospital enfundado en una
campera y su gorro de lana. Ese gorro seguro se lo tejió la mama. Azul y
blanco, bien norteño y bien abrigado.
Lo más probable es que quisiera irse a su casa, a jugar o a
mirar tele.
A Theo le gustaba jugar.
El ascensor se abrió.
Theo se mandó con todo el ímpetu, pero
mamá lo frenó.
-Subimos -dijo la ascensorista- ahora vengo.
Y Theo no subió.
Mama lo sostenía del hombro.
-Theooo! – se escuchó desde adentro del ascensor. Alguien lo
saludaba. Theo no vio que su mama le sonrió a la persona que había exclamado su
nombre. Saludó moviendo la manito.
***
Esperaste el ascensor en el 1er piso durante algunos minutos
con la abuela que sostenía en brazos a su nieto, después de una ecografía que había
resultado completamente normal. No había porque creer que el estudio podía
salir mal, pero después de algunas sorpresas habías desarrollado una adrenalina
particular.
Ahora, con el resultado normal y las hormonas de stress casi
normalizadas, filosofabas en tu cabeza sobre lo mucho que tarda en degradarse
el plástico y lo poco que te gusta el amarillo, cuando llego el ascensor.
Subiste con la dupla abuela- nieto.
-Sexto piso – le dijiste a la ascensorista.
Volviste a pensar en cualquier cosa y en lo mucho que querías
irte a casa posguardia cuando se abrió la puerta del ascensor y un nene se
abalanzo para subir.
-Subimos – dijo la ascensorista.
La mama frenó al nene que atinó a subirse al ascensor que no
iba en la dirección adecuada.
Lo miraste.
Esos cachetes y esa mirada te resultaron
conocidos. Atinaste a hacer lo de siempre y miraste a la mamá. La reconociste
tan rápido que no pudiste controlar tu entusiasmo:
-Theoooo! – dijiste con una sonrisa.
Theo te miro. Te saludo con la manito, poco convencido de
saber quién eras vos.
La puerta de ascensor se cerró.
Poco te importó que el resto de los pasajeros del ascensor
te miraran.
Los cachetes rojos del frio de Theo, sus ganas de subirse al
ascensor, su sonrisa escondida dentro de tanto abrigo y su manito saludándote
te alegraron el día.
Y a ecografía también.
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