viernes, 6 de enero de 2017

Goma

Alto. Muy alto. Tanto que parecería un desperdicio de materia.

Millones de partículas de los tiempos del "big bang" conglomeradas en vos.

Vos. Que tan confiado te sentís. Tan porfiado de que estamos todas a tus pies.
Todas. Que corremos de un lado a otro de la vida buscando.

Admito que me he encontrado mirándote distraida. Como si mi subconciente tomara el control y decidiera mirarte. Ahí, desparramando tus 2 metros de materia en la silla, mirando sobrador, por momentos pedante, despreocupado. Más interesado en vos mismo que en lo que alguien pueda decir a tu alrededor.

Me encontré entonces mirándote. Fijo. En realidad, no te miraba a vos. Estaba pensando que no te estabas dando cuenta de lo fijo que te miraba.

Pensaba. Hasta que me hablaste. Dijiste algo. No puedo especificar que fue, pero me acuerdo que fue pedante, sobrador o simplemente desubicado.
Ahi me acordé porque no te había mirado hasta entonces y porque probablemente no te miraría en lo sucesivo.


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